Queridos amigos, llevamos tanto
tiempo aquí en la tierra, que hemos olvidado nuestros orígenes, la conexión con
nuestra familia espiritual original. Estamos en este pequeño lugar llamado tierra,
pensando que somos solamente humanos, pensado que vivimos tal vez ochenta o
noventa años batallando para sobrevivir, batallando por hacer lo correcto. Hace
cientos de miles de años, los alejamos sin mas, para ser
peregrinos en esta tierra. Y aquí estamos, pasando por muchas vida, llenas de dificultades,
mucha búsqueda, muchos cuestionamientos, muchas noches oscuras. Mucha
veces nos sentimos tristes y melancólicos, y no sabemos a ciencia cierta a que se debe. Nuestra
familia Angelical, también sintieron
dolor en su corazón, cuando salimos para este plano de existencia. Cuando
entramos por primera vez al plano terrestre, no éramos "humanos" por
lo tanto no poseíamos un cuerpo físico, éramos literalmente Seres de Luz,
de Esencia Divina. Pertenecíamos a un Grupo Álmico Angélica. Pero nos perdimos
en este mundo de la dualidad y separación, y eso hizo que perdiéramos la
confianza en el Espíritu. Todo comenzó como un experimento para ver si podíamos
ver a Dios en los ojos de los demás, humanos. Este juego solo tenía una regla:
“Libre albedrío para todo.”
Cuando ya estábamos aquí en forma
física, el reino de libre albedrío a menudo el sendero se vuelve oscuro.
Llegamos a esta realidad densa desde otra dimensiones donde no hay
limitaciones. Y aquí nos colocamos un velo para no reconocer nuestro
propio poder creativo divino. Y Permanece allí hasta que despertemos y ven que
en el centro de nuestro ser, todo
llevamos un chispa del Creador, dentro de nosotros. Nacimos en un país y en una
familia, aprendimos conductas específicas, sistemas de creencias, costumbres y
nos acostumbramos a ser humanos. Nuestra vida va de acuerdo con patrones
establecidos. Y nuestra identidad se difumina en la conciencia de las masas, y
fue entonces, cuando accedimos a olvidar quiénes realmente somos.
Olvidamos por completo nuestro origen angelical. Ahora estamos aquí
atrapado, en un mundo de dualidad.
Pero nuestra historia, y
nuestro linaje, va mucho más allá en el universo. Va
más allá de toda la creación. Este tiempo en la tierra no
ha sido más que un parpadeo. Hemos vivido bajo el velo del olvido, no sabiendo quiénes somos, ni siquiera creyéndolo cuando los
grandes maestros han venido a decírnoslo. Hemos llorado porque no nos
imaginamos lo que sería no saber de nuestra conexión con
el Uno. Esto realmente es el mayor de los
dolores. Nuestra familia de luz, nos esta esperando, ellos también nos extrañan
profundamente. Ellos nos están observando desde el otro lado del velo,
llevamos tanto tiempo aquí que ya no recordamos sus nombres, ni siquiera
recordamos sus energías. Solo podemos enviarles amor, así como ellos también no
lo envían a nosotros, ellos están esperando ansiosamente el momento de darnos
la bienvenida con los brazos
abiertos llenos amor. Abran sus corazones, y permitan que el amor y la luz
y la conciencia de toda su familia angelical, llene sus corazones. Porque el amor es un sentimiento único y
hermoso, que gracias a la vida podemos experimentarlo en distintos estilos y
momentos.















































