PADRE-MADRE, que estas en todas partes, ¡santificado seas tu por existir dentro de nosotros...!
Te pedimos que Bendigas nuestra existencia, para que juntos recordemos la Verdad que habita en el silencio del Ser, ese espacio donde el alma se reencuentra con su Esencia y el Amor se expande como un Universo sin límites.
Bendice nuestro Ser Divino, la Chispa eterna que nunca se apaga, aunque a veces
la mente se cubra de dudas o el ego levante sus muros. Esa Luz, silenciosa y
sabia, que sabe quién eres y hacia dónde te guía.
Bendice también nuestra sombra, porque en ella se esconde la maestra que enseña
el camino de regreso a la Luz.
A través de su abrazo, reconoces lo negado, sanas lo oculto,
y te conviertes en alquimista de nuestras propias heridas.
Bendice el Sol que nutre nuestra Alma, porque cada rayo que toca nuestra piel lleva la información cuántica de la Vida misma, recordándonos que somos energía en expansión, vibración consciente en movimiento.
Bendice nuestra pureza, esa inocencia Esencial que aún late bajo todas las máscaras, como un niño interior que no ha olvidado cómo amar sin condiciones.
Bendice nuestra fuerza interna, esa energía invisible que nos levanta incluso cuando creemos que no podemos más.
Bendice nuestra mente para que pensemos en armonía, y nuestro corazón sienta en coherencia, y nuestro cuerpo vibre en salud y gratitud.
Bendice nuestro problemas, porque son portales disfrazados de desafíos, que nos empujan hacia una versión más consciente de nosotros mismo.
Bendice nuestra capacidad de amar incluso en medio del caos, porque el Amor verdadero no necesita razones, sólo Presencia.
Bendice el aire que respiramos pues cada inhalación es un código sagrado que nos reconecta con el Campo Cuántico de la Creación. Para que cada respiración nos recuerde que estamos vivos, despierto y en evolución.
Bendice cada célula, órgano y glándula de nuestro cuerpo, para que su inteligencia natural mantenga el equilibrio, porque en nuestra biología habita la sabiduría del Universo Entero.
Bendice el templo de nuestro cuerpo, morada sagrada donde la Conciencia experimenta la materia. Bendice nuestro libre albedrío, para que siempre elijamos desde la Conciencia, y desde la coherencia entre mente, corazón y espíritu. Bendice nuestro camino, para que no olvidemos que cada paso, y en cada latido, Dios, el Universo y Nosotros Somos Uno.
Un bendecido abrazo de luz.
Siempre hay que dar gracias, por cada día vivido.
ResponderEliminarMe gustó cada bendición.
Un fuerte abrazo y un día de luz y paz.