Tal vez la pérdida más
devastadora que tengamos que enfrentar, sea la muerte de un ser querido. Quiero
hacer un pequeños homenaje a todos ellos...Mi respeto y mi gratitud
y mi amor incondicional, para todos los que un día formaron parte de nuestras
vidas, ni que ya no estén entre nosotros, sepan, que nunca perdemos a nuestros seres queridos, ya que el amor conecta nuestros corazones más allá del tiempo y las dimensiones. El amor es un lazo eterno, y es para siempre.
Benditos sean los humanos que
vinieron aquí, y pasaron por muchos infiernos y muchas percepciones, que han
soportado vida tras vida, tanto sufrimiento tantas dificultades y retos...Todos
los que partieron y están al otro lado del velo, son los que un día fuero
nuestra familia aquí en la tierra, y ellos saben quiénes somos todos nosotros,
y un día nos volveremos a reunir con cada uno de ellos. Durante el transcurso
de nuestras vidas conocemos personas que logran producir en nuestras vidas una
impresión que queda para siempre, en nuestro corazón y hoy aunque no estén
en la tierra, siguen vivos de alguna manera en nosotros.
La vida y la muerte, es parte de
nuestro camino y aprendizaje, resulta que este cuerpo, que nos prestan al
llegar al mundo hay que cuidarlo, conocerlo, aprender a usarlo para luego dejarlo
nuevamente partir. Esto significa que nuestro cuerpo alberga el alma
mientras está aquí en esta encarnación, y es el recipiente
para poder experimenta la vida aquí en la tierra, y través del cual
se vive y expresa su propósito de vida. Sin un cuerpo, no podríamos vivir esta
existencia terrenal. Nuestra muerte sólo es un cambio
de conciencia, sólo morimos en una dimensión para pasar a otras. El único dolor
que hay en la muerte es para los quedaron atrás, que creen que te has ido y no
es así, cuando cerramos los ojos por última vez, hay una adaptación, y es como
a aprender a volar, de nuevo. Y de algún modo lloras de alegría y recordación,
diciendo ¡Estoy de nuevo en casa!
Ni siquiera
te preocupas por los que quedaron atrás, porque sabes que pronto van a pasar
por lo mismo. La visión más amplia empieza a regresar, y luego eres uno con el
Creador. No hay caminos correctos o equivocados, sólo hay un nuevo camino y
todos nosotros lo estamos creando. De alguna manera ello tuvieron el mismo
viaje que todos nosotros, y en cierto sentido, ellos asfaltaron un camino para
todos. Ellos asumieron muchas de las dificultades y muchas preocupaciones que
tenían sobre si mismos, y sobre la vida. Hicieron mucho trabajo sobre si
mismos, al igual que nosotros. Ellos saben que los amamos a cada uno de ellos, por
que el mayor de los sacrificios cuando llegamos aquí, es olvidar quienes
realmente Somos.
Tras un intenso Viaje por esta
Tierra, colmado de enseñanzas transformadoras que impulsaron nuestro
vuelo, nos volveremos abrazar en la unidad del Espíritu. La emoción será
indescriptible. Sólo podremos decirlos de SER a SER: “Te Amo”, porque todos Somos
como gotas que al mar iremos a dar. Y Todos Somos Uno. Para todos los que ya nos
están, que la Fuerza, la Paz, y la Luz, sean siempre vuestros puntos de
referencia.
Cristina.












