Estos seres majestuosos están aglomerados en lugares
raros, y ahora crecen de forma natural sólo en las regiones occidentales de
América del Norte. La Sequoia gigante
emite definitivamente un campo de energía extraordinaria que equilibra el aura
humana, sella las fisuras y abre la pineal. Su exquisita energía proyecta una
sensación de bienestar y revitalización. Esta resonancia de
la Sequoia es un pulso theta de luz cristalina y ayuda a remover las
anomalías emocionales como la apatía, la ansiedad, la depresión.
Meditar bajo estos Antiguos Seres puede hacerlos
saltar a viajes dimensionales sublimes. Esto se embellece debido a los amorosos
y benevolentes elfos, hadas, duendes y al Reino de las Hadas donde
crecen, viven y bailan alegremente en la sublime armonía de las arboledas
o bosques de las Sequoia. Las Sequoia son de
Inteligencia Divina, absolutamente tan conscientes como los humanos. Ellas han
estado en la Tierra mucho antes que la humanidad. Las Sequoia han
estado en la tierra durante 144 millones de años. Es hora de reconocer estos
Seres, abrazarlos no sólo como árboles meramente exquisitos, sino como portales
de divinidad, como sanadores conscientes, como consejeros espirituales.
Las Sequoias son
puertas multidimensionales de entrada y exudan un campo en forma de cascada de
increíble energía a su alrededor. Esta energía es tanto física
como etérica en frecuencia en el espectro dimensional.
Las Sequoias son receptores de códigos sagrados de energía. Ellas
estabilizan y sanan el cuerpo físico humano y el campo emocional humano. La
energía que ellas emiten sana y sella el aura humana, facilitando absolutamente
la activación lúcida del cristal de la pineal. Los Lemurianos sabían esto.
Ellos reverenciaban y honraban la Sequoias y el Pino Gigante.
















