Cuando los hombres hacen un daño físico y emocional, a las mujeres, y son tratadas como un objeto sexual y diferentes hombres descargan sus frustraciones, resentimientos y residuos emocionales, sobre ellas, y las utilizas, las insultan, menosprecian, agrede, provocan, y las engañan. La mujer queda desamparada, y se siente impotente y le queda una herida dentro de ella, porque fue despojada de su poder.
El útero, es como un refugio, un
centro de Energía y de Poder, centro de vida, de supervivencia, es un lugar de
creación y de expansión. Un mándala de Vida, el útero, esta conectado con el
Útero de la Tierra, donde se gesta toda la Vida que existe en este Planeta, y
late, en una danza creativa. Y allí, reside el Poder de la Energía Femenina un
poder ancestral y místico. Tenemos que respetar y honrar la conexión íntima con nuestro
cuerpo, y el reconocimiento de nuestra capacidad de Diosas Creadoras de
vida.
Ahora mismo en el Planeta estamos viviendo esta clase enfrenamiento entre lo masculino y lo femenino, es vieja energía masculina que en su caída está tratando de crear tanto caos y destrucción como sea posible. La vieja energía masculina ha perdido la batalla, pero no se rendirá fácilmente y va a resistir hasta el final con agresión y dominación inhumana.
Ahora mismo en el Planeta estamos viviendo esta clase enfrenamiento entre lo masculino y lo femenino, es vieja energía masculina que en su caída está tratando de crear tanto caos y destrucción como sea posible. La vieja energía masculina ha perdido la batalla, pero no se rendirá fácilmente y va a resistir hasta el final con agresión y dominación inhumana.
Cristina.





















