Yo se que hay muchas personas que
en estos momentos que se sienten así....Vamos a intentar poner un poco de
luz en estos sentimientos. Cuando el corazón dice una cosa,
y la razón hace otra. Y nos sentimos confundidos, sentimos inquietud,
triste, afligidas. Lo primero es intentar construir puentes
hasta nuestro corazón, que solo dejemos pasar la luz la paz y el Amor. Vivimos
en un mundo donde fluctuamos emocionalmente, subimos y bajamos constantemente.
Cuando subimos sentimos felicidad y placer, es tanto que no queremos que nada
ni nadie interrumpa nuestro vuelo a las altas esferas celestiales, donde no
existe el sufrimiento, dolor, miseria, etc. Cuando bajamos vemos el mundo tal
cual, y nos desilusionamos y al hacerlo
queremos huir espantados por todo lo que percibimos, no queremos ni escuchar
las horribles noticias o hechos desagradables que suceden a nuestro
alrededor.
Pero la vida no consiste en huir de esta
realidad, dejarla para atrás, sentir que lo material no vale nada, despreciar
este mundo, odiarlo, rechazarlo o no darle ninguna importancia, es todo al
revés. Debemos valorarla y apreciarla como una escuela, donde venimos a
aprender y a adquirir experiencias de vida y a subsistir, lo cual nos servirá
para formar una base de nuestra existencia y poder trascender a otras
realidades energéticas que son mucho más elevadas.
Es transformarla en una
realidad positiva llena de Luz y Amor, pero para ello, todos los seres de este
planeta debemos trabajar las emociones, son ellas las que nos atrapan en la
densidad y oscuridad, porque no son estables en el alma de los seres. Cuando
las estabilicemos entonces no nos importará si estamos arriba o abajo, porque en
cualquiera de esos dos lugares siempre tendremos dos cualidades universales,
las cuales nos permitirán movernos en el cosmos de la Armonía y Paz. Son dos
herramientas que llevamos en el corazón y en alma. Estas dos herramientas nos
ayudan a vivir y existir se llaman: Ecuanimidad y Equilibrio.












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