En un día
cualquiera, se encontraron dos vecinas:
-¿Que tal
vecina como estas cuanto tiempo sin verte?
- Bueno ando
fatal.
- ¿Y eso que te
pasa?
- Pues estoy
hecha polvo de los huesos, y el cuerpo me pesa toneladas. ¡Será el cambio del
tiempo! Eso me ha dicho el medico.
-¿Entonces fuiste al medico?
- Si pero no da con lo que tengo, ¿Pero yo
si se lo que me pasa?
- Y se puede saber que es?
- Creo que ahí persona que tiene la capacidad de producir mal a otra persona sólo con mirarla, y creo que
asido una de mis vecina.
- ¿Perdona tu crees en eso?
- Pues mira si, porque sino tu me
dirás, me han hecho toda clase de pruebas, y no me encuentran nada.
- “Pero si eso no existe, solo si creemos en ello”... Es, entonces cuando
estamos entregando nuestro poder a esa persona, cosa o situación. Lo que
pasa que nuestro cuerpo se esta ajustando a los nuevos cambios, es como si las
cosas que no están alineadas, en nuestro cuerpo se estuvieran
recalibrando.
Los síntomas en cada uno de
nosotros son diferentes, los senderos son diferentes, las calibraciones son
diferentes y las soluciones a las cuestiones o los problemas son distintos.
Pero lo que quiero decir es que este año las “energías de nuestro cuerpo”
tiran y empujan, porque se están ajustando, y plantado las semillas de la
recalibración. Y empieza a crecer, y por eso tantas molestias, en el cuerpo.
Así que confía en el proceso… Y olvídate de tu vecina.
Universo.