Yo
estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aún cuando ellas me defrauden, aún
cuando se salgan del ideal y expectativas que yo tengo de ellas, y aún cuando
ellas me hieran con palabras ásperas o acciones irreflexivas. Es difícil de
aceptar a las personas así como ellas son, y no como yo quiero que sean. Es
difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo, porque yo estoy aprendiendo a
amar.
Yo estoy aprendiendo a escuchar.
Para escuchar con los ojos, con los oídos, con el alma, y con todos los
sentidos, lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos
tristes, y las manos inquietas. Para escuchar el mensaje que esconden las palabras,
para descubrir la angustia guardada, la inseguridad enmascarada y la soledad
encubierta. Para penetrar en la sonrisa falsa, la felicidad simulada, y la
adulación exagerada. Para descubrir el dolor de cada corazón, para descifrar el
por qué de las lágrimas. Poco a poco, yo estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a poner de lado mis
propios dolores, mis intereses, mi ambición y mi orgullo, cuando éstos impiden
el bienestar y la felicidad de alguien. ¡Pero, a veces veo cómo es
complejo aprender!, y ¡cómo a veces se torna difícil amar!. Aún así, yo
estoy aprendiendo a amar. ¿Y tú, ya sabes amar?














