Bajo un cielo de estrellas, de luz inmensa.
La tierra extiende su manto de protección.
Como madre cuida de nosotros, y cuando
nos pasa algo siente nuestro dolor.
Nos da alimento y cobijo, y como hijos que somos,
la debemos, amor y respeto, porque ella es mayor.
Sobre sus hombros lleva una carga, y es nuestro deber,
y obligación de aliviar su dolor.
Porque ella es nuestra madre y con nosotros,
no tiene en cuenta, ni razas, ni credos, ni religión.
Todos somos iguales, solo nos pide que la cuidemos.
Y que entre nosotros nos respetemos, que todos,
somos hermanos, y los mayores cuiden de los pequeños.
Que ella como madre estará ahí…siempre que la necesitemos.
Cristina.














